miércoles, 29 de octubre de 2008

EL JUEGO EN EL NIVEL INICIAL

JUEGO EN LA INFANCIA

Las teorías para explicar este fenómeno han sido numerosas y han acaparado la atención de muchos investigadores. Cualquiera que fuese su origen y la causa que lo explique, en lo que están de acuerdo todos los pedagogos es en el reconocer que el juego es el ejercicio natural de la infancia y que tiene un gran valor formativo. Requiere de la colaboración de todas las capacidades a la vez, pues en su desarrollo interviene la atención, la imaginación, las actividades creadoras y de organización etc. El juego nace espontáneamente, proporciona un enorme placer al niño, permite ampliar el conocimiento que el niño tiene del mundo social.
No debemos olvidar que el juego es un rasgo singular de la infancia y una actividad que acompaña la experiencia cotidiana e los niños. Además, el juego es un derecho, una expresión social y cultural que se transmite y se crea entre generaciones. Este rasgo singular de la conducta infantil tiene una fuerte vinculación con la construcción el conocimiento, ya que, en esta etapa e la vida, investigar, jugar y conocer forman parte e un mismo proceso.
El nivel inicial tiene una larga tradición de priorizar el juego como parte de sus actividades cotidianas, dado que la experiencia sostenida desde las aulas promovió variadas propuestas vinculadas con el juego centralizador, el juego trabajo, el juego en sectores, etc.
La importancia del juego en la educación es grande, pone en actividad todos los órganos del cuerpo, fortifica y ejercita las funciones psíquicas. El juego es un factor poderoso para la preparación de la vida social del niño; jugando se aprende la solidaridad, se forma y consolida el carácter y se estimula el poder creador.
En lo que respecta al poder individual, los juegos desenvuelven el lenguaje, despiertan el ingenio, desarrollan el espíritu de observación, afirma la voluntad y perfeccionan la paciencia. También favorecen la agudeza visual, táctil y auditiva; aligeran la noción del tiempo, del espacio; dan soltura, elegancia y agilidad del cuerpo.
La aplicación provechosa de los juegos posibilita el desarrollo biológico, psicológico, social y espiritual del hombre. Su importancia educativa es trascendente y vital. Sin embargo, en muchas de nuestras escuelas se prepondera el valor del aprendizaje pasivo, domesticador y alienante; no se da la importancia del caso a la educción integral y permanente. Tantas escuelas y hogares, pese a la modernidad que vivimos o se nos exige vivir, todavía siguen lastrados en vergonzosos tradicionalismos.
El niño es el eje de la acción educativa. El juego, en efecto, es el medio más importante para educar.


CARACTERISTICAS DEL JUEGO

1. El juego es una actividad libre. El juego por mandato no es juego.
2. El juego no es la vida corriente o la vida propiamente dicha. Mas bien consiste en escaparse de ella a una esfera temporal de actividades que posee su tendencia propia..El siguiente caso, que refiere el padre de un niño. Encuentra a su hijo de cuatro años sentado en la primera silla de una fila de ellas jugando al tren. Acaricia al nene, peri éste le dice: papá no debes besar a la locomotora, porque, si lo haces, piensan los coches que no es verdad.
3. El juego es absolutamente independiente del mundo exterior, es eminentemente subjetivo.
4. El juego transforma la realidad externa, creando un mundo de fantasía.
5. El juego es desinteresado; es una actividad que transcurre dentro de sí misma y se practica en razón de la satisfacción que produce su misma práctica.
6. Se juega dentro de determinados límites de tiempo y de espacio, su característica es la limitación.
7. El juego crea orden, es orden. La desviación más pequeña, estropea todo el juego, le hace perder su carácter y le anula.
8. El juego oprime y libera, el juego arrebata, electriza, hechiza. Está lleno de las dos cualidades más nobles que el hombre puede encontrar en las cosas y expresarlas: ritmo y armonía.
9. El juego es un tender hacia la resolución, porque se ponen en juego las facultades del niño.
10. Otra de las características del juego es la facultad con que se rodea de misterio. Para los niños aumenta el encanto de su juego si hacen de él un secreto. Es algo para nosotros y no para los demás.
11. El juego es una lucha por algo o una representación de algo.

Juego Centralizador

El juego centralizador es un recurso didáctico que puede caracterizarse como una actividad organizada de carácter lúdico, nuclear alrededor de un eje central, relacionado con los intereses inmediatos del niño, una serie de actividades simultaneas.
El juego es utilizado en el jardín de infantes como un método. Cuando hablamos de método pensamos en un camino, al hablar de técnicas pensamos en la forma en que recorremos ese camino; en este caso, al hablar de recurso estamos pensando en una forma especial que adopta ese método y que se concreta con las técnicas y no únicamente en los apoyos materiales, a los que, frecuentemente hacemos referencia al hablar de recurso didáctico).
Entendemos que es una actividad organizada de carácter lúdico, pues si bien es juego, no es libre.
Sus actividades, estructuradas como opciones alrededor de un motivo central, son planificadas previamente por la maestra e integradas por supuesto con las conductas a lograr en la unidad de objetivos correspondientes. Además la docente juega un papel importante en la conducción del mismo (orientando y no imponiendo).

Otra característica a que hacemos referencia al hablar de juego centralizador es la serie de actividades simultáneas en torno a un motivo de juego. Aquí es importante señalar que estas actividades deben ser realizadas al mismo tiempo por todos los grupos y que la selección del eje centralizador deberá tener en cuenta los intereses y necesidades de los alumnos y su vida familiar.
Deberán ser motivos simples extraídos del mundo de los niños. Las tareas de su mamá o su papá. Sus muñecas, sus paseos, sus diversiones, su médico, etc.
Los niños deben tener posibilidades de elegir y de cambiar de actividad y todos deben participar simultáneamente en la experiencia elegida.
Su duración es de un día. Finalmente, diremos que es uno de los momentos del quehacer didáctico para el logro de los objetivos curriculares.
Como estrategia didáctica brinda al niño oportunidades de:
· Desplazarse en el espacio.
· Prácticas sensorias motrices.
· Asegurar sus coordinaciones gruesas por medio de material y actividades apropiadas.
· Iniciarse en prácticas de coordinaciones finas.
· Utilizar distintos materiales
· Manipular objetos.
· Hacer cosas con otros niños
· Integrarse al medio
· Juego solitario
· juego simbólico
· practicar soliloquio y monologo colectivo
· contar lo vivido
· participación natural y espontánea en juegos, permitiendo la libre elección y el cambio pero con un permanente aliento de la maestra
· disfrutar de un ambiente y material adecuado, que le despierte un sentimiento de pertenencia.
· experiencias concretas que favorezcan la estructuración del espacio, tiempo objeto y causalidad.
· participar de juegos realizando experiencias diversas que le permitan optar y cambiar.
· deslindar fantasía de realidad.
· enriquecer su lenguaje
· comenzar y finalizar su juego en el día.

Es uno de los medios que se utiliza en la primera sección a que asiste el niño de nivel inicial para el logro de los objetivos curriculares.
Al descubrir la conducta de la tercera sección hemos dicho que en esta etapa se dan cambios que señalan aspectos importantes en la evolución de la conducta del niño.
El juego centralizador esta estructurado con características que corresponden especialmente a las necesidades del primer momento de la evolución (aproximadamente 3 años) y que estimulan su desarrollo gradual.

Por ello, es la respuesta didáctica para la conducción de las primeras experiencias de juego organizado de los niños del jardín de infantes.
Se lo utiliza con los niños de 3 años cuando estos tienen la posibilidad de asistir al jardín y debe continuar siendo durante todo el tiempo que el grupo demuestre necesitarlo y hasta que no comience a surgir el juego de construcciones y se propongan el juego de trabajo.
En los casos en que la primera experiencia del grupo en jardín sean después de los 3 años, se recomienda igualmente comenzar brindando oportunidades de juego centralizador hasta tanto el diagnostico respectivo demuestre que el grupo esta maduro para iniciarse en la nueva experiencia de juego-trabajo.
Es decir que si los niños ingresan al jardín en la segunda sección (4 años), la maestra deberá dar oportunidades de juego centralizador hasta cuando haya comprobado que el grupo esta maduro para iniciarse en el jugo trabajo. Es probable que finalice el ciclo lectivo con juego centralizador.
Si nos referimos a una segunda sección (4 años) con experiencia en jardín, deberá retomar el juego centralizador hasta comprobar que el grupo puede comenzar con juego-trabajo, aunque la estrategia sea únicamente juego centralizador en todo juego lectivo.
Este es recomendable aun en los casos en que al finalizar la primera sección el grupo ya haya hecho alguna experiencia de juego-trabajo.
Si es una tercera sección sin experiencia, se aconseja también dar oportunidades de jugo centralizador hasta comprobar o verificar su necesidad de juego-trabajo.

Características generales del juego centralizador

A continuación sintetizaremos algunas de las características del juego que consideramos más significativas:

· Permite la participación espontánea de los niños, recreando juegos o situaciones que le son familiares.
· Núcleo alrededor del juego seleccionado, variedad de experiencias y acciones educativas de corta duración.
· Brinda oportunidades de juego simbólico.
· Proporciona materiales variados para ser utilizados simbólicamente o en intento de imitación de la realidad.
· Contribuye a facilitar la integración
· Permite el uso del símbolo individual
· Permite el hablar-haciendo
· Es un juego de hoy.

Este juego se desarrolla en una jornada, pues la estructura temporal alcanzada no le permite aun al niño hacer continuidad del motivo de juego a través de los días.
La maestra de nivel inicial, antes de iniciar al grupo en los juegos centralizadores, debe asegurarse que los niños hayan logrado hábitos de orden e higiene mínimos, conocimiento y uso de cierta y variada cantidad de materiales y conocimiento funcional de los ambientes en que se desenvuelven normalmente al niño.

Organización del juego

La maestra se valdrá de su habilidad y creatividad para hacer surgir el juego centralizador en forma espontánea, cuando el juego libre comienza a decaer.
La invitación a jugar se hará en forma natural. El niño ira abandonando su juego informal para incorporarse, luego del orden y por propia determinación, al juego propuesto.
A este momento, en el que se propone el juego, se lo denomina principio y es la etapa donde, además, se determina las actividades posibles para concretarlo y se selecciona el material a utilizar. Esto siempre se realizara mediante la guía de la maestra que orientara a los niños en la selección de propuestas y los estimulara con los materiales previstos para este juego.
Insistimos en que el juego centralizador siempre debe partir del juego libre y es un error cuando las maestras crean experiencias artificiosas para darle comienzo o programan visitas o pase, que a veces resultan hasta rebuscados, para justificar el motivo de juego e iniciar el mismo.
Se puede realizar, si la docente considera oportuno (a veces hasta para asegurarse si el motivo de juego que tiene en mente, es familiar al niño), incluso en la misma Unidad de Objetivos, una experiencia directa o visita relativa al probable motivo de juego. Pero esta no es necesaria, no hay por qué forzar situaciones. Esta es simplemente, una actividad de conjunto más, independiente de la organización propia del juego centralizador.
Por ultimo diremos que la extensión de este primer momento debe ser breve y que debe darse con mucho dinamismo.
El segundo momento es la culminación. Se concreta por las acciones individuales o de los grupos, que participan del juego a través de las realizaciones y/o dramatizaciones.
Durante estos momentos la maestra brindará permanentemente nuevos estímulos para enriquecer el juego, y tratara de evitar que la atención del niño se desvíe del motivo seleccionado.
El tercer momento es el fin, comprende el orden de la sala y el material y se da al decaer el interés.
El desarrollo de este juego transcurre en un día y se le asignará el tiempo que el interés del grupo reclame (generalmente se extiende a 30 minutos).
No tiene relación con la actividad del día anterior ni con el motivo de juego del día siguiente, pues el niño aún no puede hacer continuidad del motivo de juego a través de días sucesivos.
Periódicamente pueden repetirse los motivos de juego, que por supuesto, se concretaran con actividades más ricas y variadas. Incluso a veces el niño pide repetir un determinado tema de juego.


Juego Trabajo

El Período Juego – Trabajo es una actividad propia y exclusiva del Jardín de Infantes.
Para analizar y comprender su esencia, su metodología, sus objetivos, la duración, la periodicidad y el lugar donde el mismo se va a desarrollar, es que intentamos dar las características que consideramos más relevantes de los términos juego y trabajo.
JUEGO: Es la actividad primordial de la niñez, a la vez espontánea, placentera, creativa y elaboradora de situaciones. Es un lenguaje, una de las principales formas de relación del niño consigo mismo, con los demás y con los objetos del mundo que lo rodea.
El “jugar”, es la puesta en marcha del juego; encierra como único objetivo el placer.
TRABAJO: Actividad que tiene objetivos a cumplir, meta o producto a lograr y dificultades para vencer.
El “trabajar” es la puesta en marcha de esta actividad.
Los objetivos, las metas o productos pueden o no cumplirse, dependiendo de la resolución, satisfactoria o no, de las dificultades que acarreó la taiga.
El placer provocado por el cumplimiento de los objetivos fijados en el trabajo, están en estrecha relación con la propia valoración (con el vencimiento de obstáculos y la concreción de metas), es ahí donde radica el placer por el trabajo. En el caso del juego, el placer está depositado en la descarga de energías.
El juego es el placer por el placer; pero también el trabajo en sí mismo, como actividad, puede generar placer.

ELEMENTOS DEL JUEGO – TRABAJO

Enumeraremos todos aquellos elementos que resultan imprescindibles para la
Concreción de la metodología del Período de Juego – Trabajo:
- El grupo de niños
- La maestra
- Los recursos materiales
- La sala
- El tiempo
OBJETIVOS DEL JUEGO – TRABAJO

Tres objetivos generales:
- Brindar oportunidades de desarrollo y aprendizaje en todos los campos de la conducta: social, emocional, intelectual y físico.
- Canalizar ese desarrollo y aprendizaje a través de actividades creadoras.
- Encauzar una real situación de juego que permita expresar auténticas vivencias.
Entendemos que dentro de los campos de la conducta se podrían explicitar de la siguiente manera:
· En lo Social: que el niño pueda dentro de una situación de juego:
- compartir materiales, proyectos y situaciones.
- formar hábitos de orden y cuidado del material
· En lo Emocional: que el niño pueda dentro de una situación de juego:
- respetar y valorar el trabajo propio y ajeno.
- aprender a elegir de acuerdo con sus intereses.
- desarrollar un sentido de responsabilidad creciente.
· En lo Intelectual: que el niño pueda dentro de una situación de juego:
- explorar, experimentar, investigar.
- organizar la realidad.
- adquirir las bases para el aprendizaje formal.
· En lo Físico: que el niño pueda dentro de una situación de juego:
- desarrollar la psicomotricidad.
- adquirir y ejercitar habilidades manuales.
- lograr un buen manejo de su cuerpo en el espacio.
Estos objetivos, si se analizan más en profundidad, podrían resultar perfectamente aplicables a la actividad general del Jardín de Infantes; pero dado que es en ese momento cuando al niño se le ofrece la gran oportunidad para elegir, planear, ejecutar, valorar y compartir actividades, los objetivos formulados se convierten en propios de esta metodología.

LOS CUATRO MOMENTOS DEL JUEGO – TRABAJO
El Período de Juego – Trabajo tiene, como todas las actividades del Jardín de Infantes, un planeamiento previo y un tiempo de concreción: el tiempo en que el grupo lo desarrolla.
Los momentos del Período de Juego – Trabajo comúnmente se denominan: Planificación, Desarrollo,
Evaluación y Orden. Estos son subtiempos que se caracterizan por el privilegio de un tipo de acción, ya sea planificar, desarrollar, evaluar u ordenar.
Entendemos que estos subtiempos no son estáticos, o si se quiere, lo son únicamente en teoría, ya que en la puesta en marcha se observa una estructura dinámica en la que alternativamente se planifica, se ordena, se evalúa y se desarrolla.
Deseamos que estas palabras no se presten a confusión. Los cuatro momentos fundamentales deben existir, en el orden que la maestra considera oportuno, pero no olvidando que cada subtiemo (en sí mismo) es una estructura dinámica que incluye a las demás.
Si cualquier maestra recuerda una secuencia del Período de Juego – Trabajo en cualquier momento del año, podrá esclarecerse respecto de lo que dijimos precedentemente sobre la estructura dinámica.

El Desarrollo
Hablar del desarrollo del Períodos de Juego – Trabajo es hablar del juego en sí mismo. Es la actividad lúdica propiamente dicha, el tiempo en que el juego sufre una transformación creciente. Es el centro sobre el que giran los demás subtiempos. Es el núcleo de la estructura dinámica mencionada, el eje a partir del cual existen los otros subtiempos.
El desarrollo es la realización de lo planificado y es el antecedente de la evaluación; ya que no se puede evaluar lo que no se hizo, a lo sumo se puede evaluar “qué no se hizo”.
Es el tiempo privilegiado en tanto se planifica para llevarlo a cabo y donde se conjugan los elementos del juego y del trabajo.
El grupo es el que imprime la modalidad del desarrollo del juego al entrar en acción; cada grupo, por sus características y en un espacio y un tiempo determinados, configura una modalidad de desarrollo exclusiva y particular. El mismo grupo tiene una forma variable de juego, día a día. El grupo es una estructura humana y por ende dinámica, por esto no puede repetir una modalidad de desarrollo exactamente igual en cada Períodos de Juego – Trabajo, aunque después de jugar un mismo grupo, con una frecuencia estable y bajo condiciones similares, generalmente adquiere una tipología particular de juego.
Para ejemplificar lo que entendemos por tipología, rescatamos comentarios recibidos de algunas maestras cuando comparan sus grupos con los de años anteriores. Es frecuente escuchar: el grupo de este año hace un Período de Juego – Trabajo muy ruidoso; este grupo desarrolla todos los días juegos de acción; mi grupo juega con una marcada lentitud.


Juegos tradicionales

Estos juegos, que muchas veces están acompañados e canciones, se transmiten intergenercionalmente y forman parte del acervo cultural de cada comunidad; por lo que fomentar el espacio e juegos tradicionales en el jardín es fundamental para garantizar dicha transmisión.
Como toda transmisión también incluye la posibilidad de recreación y reconstrucción de lo transmitido. Por eso, muchas veces encontramos gran variedad e modos e jugar al huevo podrido, al veo-veo, a la rayuela y a la infinita cantidad de rondas que conocemos, que nos han sido transmitidas junto con canciones, por adultos y otros niños durante la infancia.
Los juegos tradicionales deben ser parte de la cotidianeidad el jardín y jugarse; se pueden jugar en la sala o fuera de ella, frecuentemente; pero también pueden ser considerados como parte de un proyecto específico en el que los niños conozcan el juego en las distintas culturas y en el que e promueva a participación de las familias para compartir sus propias experiencias de juego y las de sus padres o abuelos.


JUEGOS COLECTIVOS
Son los juegos que se realizan entre varias personas, responden al principio de la socialización y están estimulados por la evolución y la competencia. Ejemplo el deporte.